Por qué existe FRTB
Durante la crisis financiera de 2007-08, las pérdidas de la cartera de negociación superaron con creces el capital que los bancos mantenían frente a ellas. Los arreglos provisionales de «Basilea 2.5» añadieron un VaR estresado y una carga de riesgo incremental a un marco que nunca se diseñó para esa tensión, produciendo cifras de capital inconsistentes entre bancos y fáciles de eludir.
El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea respondió con una reescritura desde cero, publicada por primera vez en 2016 y finalizada en 2019. El objetivo era un marco de riesgo de mercado más sensible al riesgo, más difícil de arbitrar y más comparable entre bancos. La implantación se ha escalonado por jurisdicción: la UE, el Reino Unido, Canadá y Japón, entre otros, están en vigor desde 2025, mientras Estados Unidos aún ultima su enfoque.
El déficit esperado sustituye al Valor en Riesgo
El cambio principal es el paso del VaR al 99 % al déficit esperado al 97,5 %. El VaR responde a «¿cuánto es lo máximo que espero perder en 99 de cada 100 días?», pero no dice nada sobre lo grave que llega a ser ese 1 % peor. El déficit esperado, en cambio, promedia las pérdidas más allá del umbral del 97,5 %, de modo que es sensible a la profundidad de la cola, que es justo donde viven las crisis.
FRTB además calibra el ES sobre un periodo de tensión financiera significativa y aplica horizontes de liquidez de 10 a 120 días según la rapidez con la que un factor de riesgo pueda cubrirse o deshacerse de forma realista. Así, la cifra de capital refleja cuánto tiempo estaría realmente expuesto un banco, y no un desmontaje idealizado en un día.
Enfoque estándar frente a enfoque de modelos internos
Todo banco debe poder calcular el enfoque estándar (SA). Es un método basado en sensibilidades: cargas de delta, vega y curvatura sobre clases de riesgo definidas, más una carga de riesgo de impago y un recargo por riesgo residual. El SA es hoy lo bastante sensible al riesgo como para ser una medida principal creíble, no un mero recurso de última instancia, y funciona además como suelo transparente y referencia de reporte.
Los bancos que buscan alivio de capital pueden solicitar el enfoque de modelos internos (IMA), pero el listón es alto. La aprobación se concede mesa por mesa y depende de superar dos pruebas continuas: la atribución de resultados (PLA), que comprueba que el resultado del modelo de riesgo sigue al del front-office, y el backtesting. Los factores de riesgo sin suficientes observaciones de precios reales pasan a ser factores de riesgo no modelizables (NMRF) y generan un recargo de capital estresado aparte, que a menudo resulta decisivo en la carga total.
La frontera entre cartera de negociación y cartera de inversión
FRTB endurece la frontera entre la cartera de negociación y la de inversión con reglas de asignación prescriptivas y límites estrictos para reclasificar instrumentos tras su clasificación inicial. La intención es impedir que las entidades sitúen posiciones en el lado de la frontera con menor carga de capital.
En la práctica esto obliga a gobernanza: estructuras de mesas documentadas, políticas claras sobre qué va dónde y circuitos de aprobación para cualquier transferencia interna de riesgo. La frontera es tanto una cuestión de modelo operativo como cuantitativa.
Qué supone FRTB en el día a día
FRTB es un problema de datos y cómputo antes que un problema de capital. El IMA necesita años de histórico limpio de precios por factor de riesgo para clasificarlos como modelizables, conciliación diaria de PLA entre riesgo y finanzas, y capacidad de calcular el déficit esperado en varios horizontes de liquidez y ventanas de estrés. El SA necesita un flujo de sensibilidades completo y gobernado.
Las entidades que mejor lo llevan tratan FRTB como un ciclo operativo unificado de riesgo de mercado: una única fuente fiable de posiciones y sensibilidades, ejecuciones de modelos reproducibles y con trazabilidad completa, y una traza de auditoría clara desde la cifra de capital regulatorio hasta las operaciones y factores de riesgo que la produjeron. Esa es exactamente la disciplina que los supervisores esperan ver durante la aprobación y la revisión de modelos.